El viejo roquero

El viejo roquero se moría. Tras cada actuación lanzaba su guitarra al público y, en ocasiones, cuando el éxtasis le alcanzaba, se echaba a volar con los brazos en cruz, aterrizando confiado en aquella pista de palmas abiertas deseosas de rozar al ídolo un instante y convertir el momento en eterno. Había pasado su vida saltando y brincando en los escenarios. En cada concierto se repetía que su hora había llegado. Que ya estaba bien cansado. Hasta que un día la vió. Do re mi fa sol la si do. Todo cambió. Yeah. Ya no brincaron sus piernas, solo sus vísceras. Retuvo aquel choque de miradas. En ese accidente vital notó que la vida vivida ya no era nada, quedaba todo por andar. Sintió lo que quiso ser y buscaba en los años perdidos a sus espaldas. No hubo parte del siniestro. A cambio extrajo del alma aquella balada guardada para cuando se presentara la ocasión. Y sin desprenderse de los ojos que lo ataban le dedicó la canción. Le dijo lo que soñaba para su última etapa. Le dijo con quién quería caminar. El viejo roquero vivió.

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Agradecimiento internacional

Adiós. Adéu. Adeus. Agur. Goodbye, bye, see you later. Au revoir, adieu. Arrivederci, ciao. Auf wiedersehen, tschüss. Adeus, tchau. Daag, tot ziens. La revedere, pa. Hoşça kal, Elveda. Szia. Widzenia, Pa. Do svidaniya (До Свидания), Poka (Пока). Αντίο, adio. Na shledanou, ahoj. Nasvidenje, Adijo. Näkemiin. Adjø, farvel. Farvel, vi ses. Adjö, Farväl. Atā. Viso. Nägemist. Sayonara (baby). Selemat jalon. مع السلامة – maʿa s-salamah. Joigin, 再見. Zài jiàn, 再见. 안녕! / 잘 가!-An-nyeong!, Jal-ga! Adiaŭ. Namaste. ביי -Bay. Mu ‘agradesio’, Mariano, ya me entiendes. Es la moción la que echa al Mariano y es el Mariano el que quiere que sean la moción el Sánchez. Riau riau. De un español como tú. Bueno, como tú no.

Arnold3

Marchando otra de miedo (que ya tocaba)

Que suba la prima de riesgo
y se muera la canalla.
Siguen jugando al miedo
por ver si la gente calla.
Que se desplome la bolsa
y sepulte en oro a bolseros,
que sea el nicho ideal
de todos esos trileros.
Si siempre pagamos nosotros
lo que pierden en sus casinos
y cuando ganan (se forran)
ni las gracias recibimos
¡que el miedo cotice a la baja
y no vengan con zarandajas!
No me cabe en la cabeza
que en este Reino de trepas
un partido de ladrones
lleno de carne de rejas
ocupe nobles sillones
y se aferren al poder
cargados de corrupciones.
Y que nos hagan creer
que son ‘estabilidad’
y la moción de censura
una barbaridad.
O que un plato es un plato
y un vaso es un vaso.
No confundan los objetivos,
señores de la oposición,
primero, número uno,
desalojar a Rajoy.
Lo segundo, ya tal.
No mareen la perdiz,
caballeros,
que les vemos el plumero.
Todo lo demás es ser
colaborador necesario
de lo robado a diario.

Islas

El Tiempo les dio largas cuando le pidieron una cita para jurarse aquel amor ya maduro. Mientras tanto se quisieron entre palabras, canciones y poemas, conjurándose contra el Señor de los Días y las Noches. Esperando. Cabalgaron de fecha en fecha, montando un caballo veloz que pudiera achicar el lapso. Se refugiaron en hologramas y países imaginarios, pintándolos de mil colores. Por fin llegó su hora y alcanzaron la tierra deseada. Allí fundaron un pequeño archipiélago formado tan solo por ambos cuerpos. Eran dos islas cercanas, con volcanes intercambiando lava que al fraguar en el agua dio lugar a un istmo por el que transitaban todos los deseos. Uno de ellos fue juntar los cuatro brazos, haciendo un círculo. Su alianza eterna. Y ya no hubo Dios. Ni Tiempo.

(foto: pixabay)

Lomo simbiótico

Otro día más que abres los telediarios y cae una tonelada de mierda en tu ánimo. Aquí los corruptos se reproducen como ratas aunque tiran más a hijos de perra. Caen después de treinta años de robar a saco, a tumba abierta, de institución en institución, de misa de domingo en misa de domingo, de visita al rey y su sucesor o sucedáneo, embutidos en trajes elegantes y corbatas deslumbrantes que los hacen parecer Don Señor cuando son Don Latrocinio. Echando sus carcajadas sobre los saqueados, que somos los parias. La premisa es que pueden delinquir hasta que los cacen. Si te pillan eres un gilipollas y un pringao y caes de abismo en abismo. Entonces te apartan del partido popular. Nunca antes. Pasas a ser ese señor del que usted me habla. Los lameculos crónicos con alitosis fecal también se subleban y te retiran el saludo, los esbirros criados en el pesebre del servilismo crónico. Pútrido. Solo cuando saben a ciencia cierta que te han trincado de verdad, de cárcel, solo cuando saben que todos los lameculos que han fagocitado las migajas que deja Don Señor te retiran el saludo, se suman al carro. Solo cuando saben que toda la cadena de favorcetes se va a mantener porque el corrupto cazado ya no puede enfrentarse a todos, no se puede vengar ni revolver, cuando pierden el miedo al amo, pasan a ser personas decentes que ya sabían que esto iba a suceder, que así no se hacen las cosas y hasta luego y gracias (el más agradecido) y a buscar otro lomo simbiótico. La vida es muy corta. La cultura del esfuerzo, pura teoría para los ilusos.

Calzoncillo sostenible

La empresa danesa Organic Basics ha creado unos calzoncillos que mata las bacterias y aguantan semanas sin lavar. Utilizan tecnología de la NASA. Un tratamiento con plata para purificar el agua que beben sus astronautas y que aplican a la ropa interior, eliminando el 99% de la fauna barriobajera propia de los gayumbos. Sería suficiente con meter los calzoncillos una vez al mes en la lavadora para que estén niquelaos, mejor que los de las rebajas, que vete a saber por cuantas manos pasan antes de introducirlos en el carro. Obviamente la cosa va más allá que sacarte de encima la tarea de poner la lavadora. Es otra contribución a la sostenibilidad del planeta. Los responsables del proyecto lo hacen pensando en el medio ambiente, no en tu comodidad, pero todo suma. No hay más que pensar en las toneladas de agua maltratada jabón y detergente que se malgasta al año y la contaminación que provoca su vertido. Si te mola la iniciativa apúntate al crowdfunding. Con tu apoyo / donación puedes obtener de regalo un pack de calzoncillos, calcetines y toallas resistentes a las bacterias y al mal olor, que de los calcetines no hemos hablado y anda que no te ponen el ambiente patas arriba con su fragancia pinrelera, a lo Eau De Fromage.

A ver, ya puestos deberían haber pensado incluir otra tecnología a mayores del bactericida, consistente en que la prenda cambie de color estilo o estampado cada 24 horas. Si uno es un latin lover con éxito y coincide dos veces con la misma pareja va a quedar de guarreras y tendrá que explicar antes de entrar en acción que son unos gayumbos cósmicos con la misión de mantener el planeta a salvo. Conste que si no tenías al partenaire convencido al 100% para llevarlo al catre, con esa explicación se derrite. A quien no le agradaría echar un kiki con un enviado a salvar la tierra. Claro que ya me gustaría ver las pruebas pre homologación del super calzón, porque como pillen el de uno de esas fieras ‘sesuales’ que no hacen otra cosa que tocar el paquete como reclamo y restregar escroto contra tela, o aquel que no para de rascarse por dentro con los dedos el ataque de picor después de comer unas cigalas o el que deja una rúbrica kilométrica tras un apretón de fabada quedando la prenda como un Picasso, con perdón, no sé yo la tecnología de la NASA como iría. Pero la intención es buena.

La trinchera

La encadenó a la mente y arrojó las llaves en el olvido. Luego la encerraba entre brazos y piernas. A traición echaba aliento cargado de deseos en su oído. Ella respondía con la piel erizada. Sin piedad disparó ráfagas de besos en todos los lugares conflictivos de su cuerpo para sofocar la incesante rebelión. Reverberaba el siseo constante de las ‘balas’ en su cabeza. La víctima quedó tan mal bien herida que fue necesario buscar constantes vitales entre sus gemidos. Él hurgaba con labios y lengua aquella boca hasta convertir la saliva en una cálida seda. Así la mantenía con vida. Buscó huecos en la irregular geografía humana de la mujer, sin derribar ninguna puerta, sin resistencia. Se convirtió en okupa. Hizo de ella su trinchera sin guerra. A veces pensaba: es hora de empezar a buscar defectos a esta relación antes de que nos encuentren exhaustos, sin vida. Pero solo lo pensaba.